domingo, 11 de diciembre de 2011

Carta a Victoria Tobar

by Richie Tamayo on Saturday, December 10, 2011 at 1:06pm



Estimada Victoria. Ayer, tan pronto publicaste tu carta sobre el affaire Jiménez, la leí con detenimiento. Me impresionó la seriedad y el tono de tu escritura. Como editor, no pude dejar a un lado la neurosis desgraciada que me obliga a buscar erorres. Pero sobre todo, la leí como profesor. Como el profesor que no podrás contar en tu lóbrega lista de 29 docentes, porque hace unos meses decidí claudicar. No quiero contarte porqué lo hice, pero sí quiero comentar algunos aspectos de tu carta que me llevaron a la reflexión.

En primera instancia, Victoria, tu carta muestra que desconoces el sistema de administración y selección de personal de la Universidad. Tú no le pagas al profesor, él no es tu obrero. Él, en el mejor de los casos, fue elegido a través de un proceso extenso, burocrático y agotador en el que se evaluaron sus competencias en investigación y docencia, y su carrera académica y profesional. En el mejor de los casos, digo, porque todos sabemos que con los profesores de cátedra ello no siempre ocurre y que muchos concursos para profesores de planta están amañados en su origen y carecen de instancias objetivas de supervisión. Gracias a los concursos y evaluaciones, Victoria, has tenido 4 profesores decentes. Gracias a la corrupción del mismo sistema, has tenido 25  profesores incompetentes. Y a todos esos 29 docentes, les pagan las Facultades a través de sus Departamentos. A ellos no les pagan los estudiantes, les paga una institución que debería preocuparse por tener excelentes empleados, pero que muchas veces les destina salarios vergonzosos y pocos estímulos a su gestión. ¿Sabes? Una Navidad, a todos sus profesores de planta, la Facultad tuvo a bien regalarnos como premio anual a nuestra labor docente un juego de pocillos. Bonito. Pero muy desconcertante. Si tus jefes piensan que lo que más puede motivarte a seguir trabajando en la Universidad es un juego de pocillos y no un bono para comprar un libro en la Tienda Javeriana, estamos en problemas.

También, como la gran mayoría de tus compañeros, desconoces el sistema de gobierno de la Universidad. Y eso no es culpa tuya. La verdad, la Universidad no parece hacer ningún esfuerzo por aclararles a los estudiantes cómo funciona. Tal vez ello asegura que las quejas nunca lleguen a donde deben llegar y las responsabilidad se diluyan de manera perversa. Nuestros jefes son los Decanos, pero rendimos cuentas a los Jefes de Departamento. Y por un mecanismo bien particular, son las Carreras las que compran las clases a los Departamentos. En la práctica esto quiere decir que si tienes un pésimo profesor en clase, tú vas a la Carrera a quejarte, pero ella, a su vez, debe tramitar la queja al Departamento al que le compró el servicio y éste, si lo estima conveniente, pues llama al profesor y le pregunta qué sucede. Una Carrera puede tener cientos de profesores que pertenecen a decenas de Departamentos distintos. Si todos conspiran para que tu queja sea respondida, tal vez en algún momento del siguiente semestre sepas qué opinó el Jefe del docente en cuestión. Obviamente, el profesor tiene derecho a réplica y la rueda kafkiana girará una vez más.

Como parte del gobierno académico, los estudiantes tienen un representante al Consejo Académico que tú debiste ayudar a elegir. Si no lo hiciste —porque la Facultad no te comunicó a través de los mecanismos pertinentes cuándo fueron las elecciones, o simplemente porque no te interesó— pues te has perdido la posibilidad de tener una voz que represente tus demandas y exija tus derechos. ¿Sabes quién te representa?, ¿tú y tus compañeros se han preocupado por hacer una evaluación de la gestión de sus representantes?, ¿sabes qué tanto poder real tiene dicho representante? A él o ella deberíamos pedirle que nos cuente qué ha hecho por ustedes.

Tengo entendido que algunos estudiantes promovieron la creación de una Asamblea estudiantil. Me sentí muy orgulloso al leer la amable invitación que hicieron por Facebook y Twitter para que todos los estudiantes de la Facultad asistieran y comenzaran a forjar un movimiento estudiantil javeriano, digno de hacer parte del valioso movimiento nacional. ¿Fuiste a la Asamblea?, ¿sabes a qué conclusiones o a qué acuerdos programáticos o tácticos llegaron?, ¿sabemos de qué manera la Asamblea interactúa con los directivos de la Facultad?, ¿cómo le comunicó esta Asamblea su trabajo a todos los compañeros que no asistieron?

Victoria, es importante que tú sepas claramente qué servicio estás pagando y qué mecanismos te otorga la institución y la Ley para exigir la correcta prestación del oneroso servicio educativo que pagas. En nuestro país, desafortunadamente, las empresas e instituciones están acostumbradas a ocultar sus mecanismos de su funcionamiento, con el fin, tal vez, de impedir que sus usuarios puedan exigir cambios y mejoras.

Por otra parte, creo que haces mal en cuestionar una metodología educativa en unas competencias cuyo modo de adquirir desconoces. El profesor Jiménez forma en competencias editoriales. Para un editor, saber leer y escribir no es una opción, es una obligación, un principio de funcionamiento, una necesidad fundamental. El editor VIVE de leer y escribir, luego se debería preocupar por refinar sus herramientas de supervivencia. Algunos profesores creemos que TODOS los comunicadores deberían desarrollar en la Carrera excelentes competencias lecto-escriturales, pero otras personas creen que no y tienen buenos argumentos para ello. Es un debate abierto que también podríamos dar. El caso es que, para los que libremente decidieron pagar el servicio de enseñanza del Campo Editorial, el desarrollo de estas competencias es fundamental y todos los profesores deben estar en la obligación de exigirlo. Un “resumen” no me parece un ejercicio inocuo, estúpido o falto de exigencia. De hecho, muestra bien qué capacidades tiene el estudiante para comprender las estructuras lógicas, argumentativas y narrativas que componen un texto. Si yo dictara clases de narrativa audiovisual, sería interesante plantearles el ejercicio de convertir un cortometraje en un filminuto, tal vez ello te muestre a ti misma que sintetizar es un ejercicio que merece ser explorado.

También te quejas de la falta de vocación del profesor Jiménez. La verdad, él no lleva 6 meses siendo docente. Sus años de trabajo parecen delatar que sí tiene una vocación. Pero la resignación, el sacrificio y la entrega total no son valores que considere inherentes al trabajo pedagógico. Esos principios de moral católica no se los podemos pedir a un docente. En cambio, sí le podemos exigir que permita la construcción de las reglas de funcionamiento del dispositivo escolar de manera democrática, honesta y dialógica. ¡Y que las cumpla! Que sea claro en sus mecanismos de evaluación y que los comunique debidamente. Que llegue a tiempo a clase. Que cumpla con el programa que el estudiante pagó. Eso sí es deseable éticamente, pero sacrificarse por los estudiantes sólo los lleva a la puerilización y la incompetencia.

Todo lo anterior no quiere decir que suscriba las explicaciones que el profesor Jiménez da sobre el origen de la mediocridad de tus compañeros. Tu carta está bien escrita y, el solo hecho de que la hayas escrito tú, estudiante de otro Campo profesional ajeno a la edición, habla de tu seriedad académica y tu compromiso político, por eso no te cuento en el mayoritario grupo de estudiantes que sufren variados problemas en sus competencias cognitivas y comunicativas. Creo que Camilo es muy ligero al enunciar su hipótesis sobre los nativos digitales y que, como tú misma lo indicas, menosprecia unas tecnologías que claramente le aseguraron a él mismo un éxito inusitado y una viralidad impresionante de su carta de renuncia. Pero sus razones para renunciar son totalmente legitimas. Si uno es infeliz en un trabajo, no tiene que sacrificar su felicidad al desarrollo de competencias de unos seres a los que, seguramente, no les interesa refinarse. Tú no puedes juzgar si el faltó a su responsabilidad ética porque, de nuevo, él sólo es responsable de prestar adecuadamente el servicio que tus compañeros pagaron durante el tiempo que le fue contratado. Si él incumplió su contrato, lo tendrá que investigar la Facultad. Si él no desea renovarlo, está en su derecho, pero date cuenta que decidió no renovarlo, pero no dejó tirado su curso a la mitad del camino.

Victoria, entiendo tu rabia. Tú dijiste —de una manera que me pareció jocosa— que éramos unos hijueputas que creíamos haber nacido profesores. Y sí, tienes razón, algunos profesores lo creen. Pero algunos otros somos docentes precisamente porque fuimos estudiantes. Yo soy egresado de la carrera que hoy estudias y recibí una educación bastante regular. En venganza, o al menos como cierto mecanismo de retribución, decidí ser profesor y exigirme no ser tan mediocre como los docentes que tuve. He hecho lo mejor que he podido. Di 9 años de mi vida a la Facultad de la que hoy te quejas, por un salario francamente vergonzoso. Pero intenté hacer las cosas bien, aunque muchos de mis estudiantes nunca hayan comprendido el sentido de mis clases. Yo también renuncié. También hago parte del grupo de profesores agotados al que tú llamas irresponsable, pero te juro que aguanté lo que más pude.

Atentamente,

Richard Tamayo N.

26 comentarios:

  1. Buenos días señor Richard Tamayo, dejo en claro que no soy editor, ni comunicador social (por lo tanto encontrará muchos errores), ni mucho menos tengo relación con estás áreas de conocimientos, aunque debería tenerlas, soy Ingeniero de Sistemas de la misma universidad en cuestión - Pontificia Universidad Javeriana - que ha hecho revuelo los últimos días en todos los medios sociales. Al respecto, he leido las denuncias de cada una de las partes, solo dejo en claro un tema y es que se nos ha olvidado la pasión de aprender y mucho más la pasión de enseñar.

    En mi carrera sucedió exactamente lo mismo, solo que en este caso, no se tuvo que hacer tanta bomba por el tema. Considero que si hay falta por parte de la universidad al no motivar a sus docentes, pero así como los estudiantes demandamos que haya un mejor "servicio" de educación, ustedes deberían pelear por sus derechos, finalmente esto es un sistema de negocio, uno se queja por el mal servicio que le dan en cualquier establecimiento, sin previamente conocer cuánto le pagan al empleado o cuanta jerarquía hay detrás, si es un empleado directo o subcontratado, eso deberían ser transparente para los estudiantes, entiendo sus quejas pero no comprendo porque debemos supeditarnos por la manera en que los trata la universidad a ustedes.

    Tuve muchos profesores mediocres y aun no comprendo como aprendí lo que se ahora, no se si es que el método de colocar profesores mediocres durante la carrera nos motive a buscar otras fuentes de conocimiento de las mismas áreas donde realmente un profesor no nos puede ofrecer más que una referencia bibliográfica y de inicio a sus clase con la frase: "¿Leyeron?, ¿tienen dudas? ¿si no tienen dudas, se acabo la clase?" - ¿esa es la motivación? o ¿mediocridad?. O que de todas las clases que vi con otro personaje fue lectura detenida e ininterrumpida de dos horas de diapositivas, exceptuando la clase de presentación y de finalización, donde no vi mas que imagenes escaneadas de libros.

    En fin, este sistema de educación se derrumba, y me da tristeza que una universidad tan prestigiosa como la Javeriana deje que pase este tipo de cosas, es una oportunidad para que todos mejoremos, y se detenga este ciclo vicioso entre estudiantes y profesores, nacimos para aprender y aprehender nuestra ignorancia con la experiencia de nuestros guías de conocimiento.

    Dejo en claro nuevamente, encontrarán muchos errores.

    Gracias

    Javier Cristancho

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  2. Interesante polémica, yo creo que eso era lo que quería despertar el profesor en su momento en los estudiantes, es como un mártir tuvo que salir de la universidad para que los estudiantes salieran de su letargo.

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  3. y..... los estudiantes del profesor Jiménez ..... ?

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  4. Soy catedrático, quizá de los malos, aunque mis estudiantes me han calificado "bien" porque creen haber aprendido y que mis clases lograron despertar su interés por las noticias y la televisión.
    Lo único que quisiera decir es que este debate es el más serio, interesante y oportuno que he tenido que seguir en muchos años. Ni las presidencias del país ni las alcaldías de Bogotá, mucho menos la gasolina de Corzo y las nalgas de Cediel.
    Hay tanto de cierto en lo que dice Camilo, Victoria, Ricardo, etc. que esta disertación es justamente la que debe escalarse al nivel nacional para una reforma seria a la educación superior de carácter público o privado. Al sistema en general y cada eslabón de la cadena: legislación, administración, producción científica, investigación, docentes, estudiantes.
    Para finalizar, me gustaría leer el punto de vista de la universidad.

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  5. Creo que la Universidad Javeriana está en serios problemas. Esto que pasa en la Facultad de Comunicación Social, pasa en muchas otras facultades como Administración, ingeniería (como dice arriba javier cristancho), arte, diseño...conozco a muchos egresados con el mismo sin sabor de que no se aprendió realmente nada en la universidad. El problema es que se piensa la universidad como un negocio rentable, en donde mientras más alumnos mejor (no hay filtro, no se raja, no se exige), y mientras los profesores cobren menos también mejor, como dice Richard Tamayo en esta carta. Sé de profesores que han sido llamados por los medios mandos de sus respectivas Facultades a dar explicaciones porque los alumnos se han quejado de que "los raja" y no les dice las respuesta del parcial!!! Si en la universidad hubiera filtros, los grupo se pulirían, y seguramente en los cursos de Jiménez y Tamayo, habrían más alumnos con las competencias necesarias. Lo sé, porque yo también soy egresada de esa Facultad. Si la gente no salió con las competencias escriturales necesarias del colegio, para tener un nivel adecuado de estudiante universitario, que los saquen, o que ellos mismos se esfuercen y se pongan al día. Que la gente no espere pasar todos los cursos solo porque puede pagar el costo del semestre. De lo contrario, lo que sucede --lo que está sucediendo-- es que los grupos se nivelan por lo bajo. La gente pila, comienza a entender que no tiene que hacer absolutamente nada para pasar el semestre, cuando en sus clases de lecto escritura en primer semestre todavía hay gente que lucha con el sujeto y el predicado. Este modelo de negocio, hace que la universidad se convierte en una estructura que en lugar de graduar expertos replica profesionales mediocres.

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  6. Esa mediocridad tanto de los docentes como de los alumnos es la que nos tiene "jodidos", la educación en Colombia no esta mal porque en la Javeriana no sepan hacer un resumen, en general les podría asegurar que en muchos proyectos curriculares de diferentes universidades se tiene la misma impresión de "la universidad paso por mí, yo no pase por la Universidad", y en ese orden de ideas el problema de quien es?, quien tiene que velar porque se cumplan unos mínimos de educación sea donde sea?...si señores, el estado. Pero si se dice que el estado no ha hecho la tarea, se cambia el debate de por qué en la Javeriana no saben hacer un resumen y el tono se vuelve de pelea de "derecha con izquierda" y entonces da mamera. Es un debate que se debe aprovechar ahorita que se habla de proyectos de reforma a la Ley 30 en todos los centros educativos, y que no debería quedarse en lo bien o mal hecho de los textos publicados por un diario, el fondo de esto está en poder darle unos parámetros de calidad mínimos a los que enseñan y a los que reciben la educación. Producir textos tratando de lograr hacer ver mal la forma de redacción de otro, o con una pelea de lavadero "de que ud dijo", esa no es la forma de contribuir a la mejorar la educación que se presta en las Universidades. No tengo nada que ver con la Javeriana, pero las referencias que a mí me han dado tampoco es que sean las mejores, y lo digo hablando de la calidad de la educación que allá se presta.

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  7. Desgraciadamente esa misma mediocridad que aquí se menciona a mí me tocó a fondo, y no una ni dos veces. Muchas veces las instituciones dan el rol de docentes a figurines cuyo único objetivo es hacer estorbo, que sin suficiente conocimiento del tema y por lo tanto sin ningún criterio válido "rajan" a los estudiantes en forma masiva para mejorarle los ingresos al departamento que cometió el garrafal error de contratarles. En otras ocasiones, el "docente" no es otro que aquel estudiante regular recién egresado que le cayó en gracia a algún funcionario o docente más veterano y al no estar haciendo nada allá afuera es convocado a desvararse poniéndose (mal) la camiseta de profesor. Algunas de esas joyas tuve que enfrentarlas personalmente al demostrar que el nivel de su clase era bastante inferior a lo que podría lograr un autodidacta bien enfocado, y que sus contenidos no se basaban en la experiencia o la idoneidad sino simplemente en una mala réplica de cosas que ya estaban bien expuestas en los libros, deslegitimando su pésimo papel como formadores y revelándolos en realidad como simples repetidores de referencias bibliográficas sin ningún proceso cognitivo de por medio.
    Y por esa casta de desgraciados tuve que resignarme y largarme para no seguir botando el dinero que con tanto esfuerzo tenía que conseguir para pagar por semejante engaño. Ahora vemos que ese cáncer está por todos lados, tanto en las instituciones públicas como en las privadas, sólo que ha sido convenientemente camuflado por el subyacente pacto de silencio que permite a los mediocres permanecer en la docencia o engrosar las filas de orgullosos poseedores de un diploma que no representará ni mierda cuando lo que se juzgue no sea el nombre de la "prestigiosa universidad" sino lo que el titular lleve en su cabeza.

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  8. Me quedo con esto:
    "Para un editor, saber leer y escribir no es una opción, es una obligación, un principio de funcionamiento, una necesidad fundamental."
    esto:
    "Pero la resignación, el sacrificio y la entrega total no son valores que considere inherentes al trabajo pedagógico. Esos principios de moral católica no se los podemos pedir a un docente."
    y esto:
    "pero sacrificarse por los estudiantes sólo los lleva a la puerilización y la incompetencia."

    nadie se tiene porq preocupar de que como estudiante yo aprenda las cosas que necesito para ser exitoso en la vida eso es problema mio y de nadie mas, el profesor no va a trabajar por mi. si el no me enseña bien yo voy y lo busco por mi mismo en el dichoso internet y le sampo un buen resumen, no me pongo a llorar porq el profe no me quiere

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  9. Estimados señores; hace unos años cuando era estudiante de pre-grado de la UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA; conocí la triste historia de un emérito profesor de la UN que por motivos que desconozco fue a dar clases de QUÍMICA en varias facultades de la Universidad Javeriana; la historia es que este profesor debió renunciar a su trabajo en la UNIVERSIDAD JAVERIANA por asuntos netamente académicos; ya que cuando exigió a sus estudiantes de POSTGRADO EN LA JAVERIANA..... lo que el exigía los estudiantes de la UN en un PRE-GRADO estos no tenían la capacidad de responder.... por lo que una gran parte de ellos perdió el curso; entonces vino la queja, y por supuesto el llamado por parte de la Universidad Javeriana sobre el asunto en referencia.
    Después de dar las explicaciones académicas; el Profesor NO TUVO MAS OPCIÓN QUE RENUNCIAR ya que la universidad le EXIGIÓ que para evitar deserción estudiantil los alumnos deberían pasar el curso .... luego el profesor sencillamente les manifestó que daría la nota mínima de aprobación del curso aunque no la merecieran; pero que INMEDIATAMENTE RENUNCIABA POR QUE EL NO PODÍA FORMAR MEDIOCRES.... razón muy valida pero muy triste para una universidad como esta y mucho mas para los padres y estudiantes que PAGAN UNA CANTIDAD DE DINERO en cada semestre para recibir una educación que permita competir en un mundo globalizado como este...

    Desafortunadamente para la UNIVERSIDAD JAVERIANA; y LOS ESTUDIANTES de esas carreras; PERDER a este emérito profesor que en su curriculum esta certificado con mas de 15 años de docencia, con varios postgrados , doctorados, en varias universidades del mundo; así como sus múltiples investigaciones y publicaciones en mas de 5 idiomas y en las mejores revistas científicas de instituciones y universidades del mundo y de Colombia; debió ser algo para lamentar; sin embargo al parecer ni a la Universidad Javeriana ni menos a sus alumnos les importo mucho......
    Tiempo después tuve la oportunidad de conocer por esas casualidades de la vida en un trabajo a uno de los famosos alumnos que fue afectado por la nota del profesor y que fue beneficiado con la suplica de la Javeriana para que pasara el curso y ha decir verdad me dio mucha tristeza ver como este hombre ya profesional había perdido su dinero y como la Javeriana IRRESPONSABLEMENTE SE LO HABÍA QUITADO.... para no ser tan largo en el cuento fue rechazado de varios trabajos por MEDIOCRIDAD Y DESCONOCIMIENTO, y FALTA DE PROBIDAD EN SU PROFESIÓN.
    Es decir ahí se vio de manera muy clara, las grandes falencias en recibir una buena educación; y sobre todo de valorar las exigencias de un profesor en el proceso de eaprendizaje....

    PD no soy escritor; y ruego mil disculpas por los errores que haya cometido en este relato.....

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  10. Uno de los poderes ocultos del neoliberalismo es la transformación de nuestro lenguaje en beneficio de sus derroteros. Gracias a su nueva jerga, la educación en voz de sus partícipes- y porqué no decirlo alienados- es un servicio, que desarrolla competencias y que está bajo el cargo de profesores que son obreros o mejor, prestadores de servicios generales de educación. Lejos quedan palabras como comprensión o sabiduría o valores como el respeto y la solidaridad. Así, poco a poco, el modelo neoliberal logra su cometido: distanciarnos de la comprensión y el conocimiento.

    Finalmente sólo me cabe decir que si algo he aprendido en la Universidad Pedagógica Nacional -donde felizmente estudio- es que sea cual sea la tecnología o plataforma con la que trabaje el ser humano para comunicarse, hay aprendizajes como la síntesis o el resumen que se aplican extensivamente. Por ejemplo ¿No es twitter un renacer del aforismo?, ¿no recurrimos a la brevedad en los comentarios de los foros?

    El problema claro está, es que los mismos medios muestran que existe la intención pero que muy pocos estudiantes e incluso profesionales sabemos hacerlo. Ni siquiera quienes estudian para ser editores.

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  11. Gracias, Richie, por una respuesta aterrizada. Este circo que comenzó con la carta de Camilo va por buen camino, pero creo que mucha gente como Victoria lo retrasa al perderse en los detalles pequeños e insignificantes de la carta como el consabido Milo (aunque estoy de acuerdo contigo, es bueno que se haya preocupado por el futuro de la carrera).
    Vi clase con ustedes dos y aunque suene egoísta, agradezco que haya alcanzado a tenerlos como profesores antes de que renunciaran. Es una lástima y una pérdida, pero bueno, el que quiere aprender aprende sea como sea.

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  12. Mi esposa es profesora en la UNIVERSIDAD DE LOS ANDES, un buen día unos estudiantes presentaron un trabajo que a grandes rasgos era copia uno del otro, por supuesto ella los anuló y comunicó a la facultad, en un comienzo haciendo alarde de la doble moral que nos caracteriza a todos los colombianos, la facultad aplaudió la decisión tomada, pero al poco tiempo la universidad reversó la anulación de los trabajos y al final del semestre terminó el contrato de mi esposa. De seguro unos de estos estudiantes perezosos y tramposos era el hijo de un honorable miembro de la sociedad colombiana, al cual le quedaría muy mal perder una materia por estos motivos, entonces ocurrió lo que siempre en este y muchos casos que vemos todos los días.... se movieron las influencias necesarias, para que el destacado alumno sacara probablemente la mejor nota y victimizaron al pobre profesor....

    Como muchos foristas han dicho, esta controversia va más allá de si un estudiantes es capaz de hacer un resumen, tiene que llegar a los hogares donde se les inculca la cultura del "todo fácil", "del todo vale", "del vivo vive del bobo", etc...
    Señores, hasta que nuestra sociedad no comprenda la importancia de valores fundamentales como honestidad, compromiso, responsabilidad y respeto, como podemos espera de jóvenes inmaduros reflejo de una sociedad más fuerte y antigua que ellos se comporten diferente...
    Aprovecho para que éstos jóvenes blanco de tantas críticas demuestren que son capaces de cambiar una sociedad necesitada de un nuevo aire; pero deben entender, que no por ser hijos de importantes personajes o simplemente por contar con la fortuna de ser miembros de una familia con algunas comodidades, son más que el otro, o mucho menos creer que esa fortuna es eterna y que la vida no les exigirá en la misma medida que les ha dado... Algún día se acordarán gratamente del profesor HP que los puso a trasnochar y utilizar el cerebro, pero de aquel que solo fue un "vacan", no será merecedor ni de su respeto ni de su admiración.
    Finalmente las Universidades son las principales responsables que todo esto suceda, ya que no son instituciones leales a sus principios, hoy día son más un buen modelo de negocio, que un actor responsable y fundamental en la formación de cultura y de sociedad; donde la fachada e imponencia de sus edificaciones y la inversión en marketing, es más importante que el bienestar y buena selección de su planta docente.
    PD: No soy profesor, solo un profesional que ha visto como la educación ha perdido su calidad en todos los niveles, y que ha escuchado a muchos estudiantes y profesionales decir que su vida "si ha cambiado 360°" y he entrevistado para cargos laborales personas que mejor no les pregunto por Baldor, por el miedo de escuchar que es un importante personaje del antiguo testamento.

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  13. Soy estudiante de comunicación Social y Periodismo de la Fundación Universidad del Norte de Barranquilla y considero que se encuentran estudiantes de todo tipo, unos que como yo se interesan en la situación del paiís y del mundo, que quieren aprender y cada día ser mejores, y otros que simplemente se preocupan por pasar las materias.
    El señor Richie Tamayo tiene razón, el resumen es fundamental para todo comunicador y periodista sin importar en que área se desempeñe, sin embargo, si el profesor Camilo Jiménes anhelaba debate, el resumen no era el modo de buscarlo.
    es evidente señor Tamayo que no leyó o interpretó de manera correcta la carta de Victoria, es un insulto la carta del profesor Camilo a parte de ser retrograda el señor Google y las redes sociales nos han abierto las ventanas del mundo y nos mantienen en constante contacto, Tal vez su edad y mente cerrada no le deja darse cuenta de ello, cuento con el privilegio de tener muy buenos profesores además de exigentes, unos me han gustado más que otros y es un hecho que el docente es indispensable en el interés que te pueda llegar a despertar una materia, de hecho nunca falta el profesor que atenta contra ese interes, más bien deberia evaluarse el señor Jiménez y darse cuenta en que falló, encontrar la causa del desinterés del alumnado, la juventud es una etapa de curiosidad, de aprender y de querer adueñarse del mundo, eso es algo que usted no logró explotar en ellos.
    Señor Tamayo los estudiantes pagan una suma de dinero para el pago de los profesores y el mantenimiento de las instalaciones de la universidad y ¿por qué no? de su crecimiento, la universidad le proporciona el salario a partir de la plata que invertimos semestralmente, por lo tanto, nosotros le pagamos a los profesores.

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  14. Lástima que no ha habido profesor en la Universidad del Norte de Barranquilla que le enseñe a Gloria que aparte no se escribe aparte (en dos palabras); que retrograda debe ser la grada de atrás porque otra cosa distinta es con tilde; que si habla de edad y mente deja de ser singular y entonces el adjetivo debiera ir en plural (cerradas); que existe el punto y coma para sus siguientes ideas; que interés tiene acento gráfico, así como debería y ese "qué" anterior al falló y que a pesar de que no creo que sea cierto, ha debido escribir que "ellos, LES pagan a los profesores, porque existe el objeto indirecto. Tendrán que pagar más porque falta aprender más.

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  15. Conclusión: todavía falta inquietud y seriedad

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  16. Gloria: no solo por su mala ortografía y redacción se ve que no hay el interés por aprender y hacer honor a su profesión, sino que también evidencia una "mente cerrada" por no demostrar el aprendizaje en la construcción de argumentos racionales y no emocionales que debe generar la academia. Ojalá puedas recapacitar en tu escritura, tu argumentación y la posibilidad de criticar con solidez una situación socio-cultural que busca en últimas generar conciencia y formar profesionales que saquen adelante al país.

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  17. Ojalá que la carta de Camilo Jiménez nos haga darnos cuenta de que debemos exigirle a nuestras universidades profesores de calidad y con auténtico amor por el oficio. Un buen profesional en su campo no va a ser necesariamente un buen profesor. A veces somos laxos con aquellos que nos "enseñan" por el mero asunto de tener miedo a perder la materia o caerle mal al que tiene más poder. Por eso es que ahora los estudiantes somos los malos, lo que no somos críticos ni tenemos espíritu de investigación. Eso nos pasa por haber callado durante tanto tiempo. A ver si esta polémica que armó el señor Jiménez (que OJO, no tiene ni idea de cómo usar los nuevos medios a pesar de que éstos han actuado a su favor en toda la discusión) nos da un empujoncito para pedir CALIDAD INTELECTUAL Y HUMANA a nuestras facultades.

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  18. Pues si bonito es aprender tambien lo debe ser el enseñar, asi sea por medio de un blog. Lo triste es que nos lavemos las manos, y no se planteé nada.

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  19. Quejarnos de los pobres resultados en el manejo del lenguaje escrito por parte de la mayoría de los estudiantes adolescentes, colegiales o universitarios, debe invitarnos a mirar las causas del problema desde varios ángulos.
    ¿Qué estímulos literarios reciben los niños en casa? ¿Leen los padres de familia, escriben? ¿Los libros y las revistas hacen parte de la canasta familiar, los miembros de familia van juntos a recitales y ferias del libro?

    No creo que la lectura y la escritura sea una labor presente en la cotidianidad de las personas, a no ser que sea parte de su estudio o trabajo, e incluso allí, las exigencias escriturales están delimitadas por las naturaleza de las tareas: escribir informes o reportes para los cuales incluso se memorizan fórmulas prácticas para salir del paso y la estimulación de la creatividad es poca o nula.
    Lo cierto es que el gran grueso de las personas no somos usualmente buenos escritores en el día a día. No ejercitamos este oficio.
    Conozco muchos adultos que ni siquiera tienen la cortesía de contestar los correos electrónicos: ni profesores ni jefes ni compañeros ni colegas.

    No hay que negar que también existe mucho profesor que no lee lo suficiente, ni siquiera como pasatiempo, es flojo escribiendo y se le nota que no prepara clase ni corrige los trabajos de sus estudiantes. La disculpa sería que eso consume tiempo y es engorroso. Y el sueldo o su realidad laboral no los estimula. Sin entrar a cuestionar cuál es su filosofía de enseñanza, su vocación de Maestro, sus curiosidades intelectuales o energía vital. En todos los gremios e instituciones hay zombies casi vitalicios.

    Somos los profesores los encargados de entrenar las habilidades escriturales de los estudiantes, paso a paso, palabra a palabra, renglón a renglón hasta formar un primer párrafo pequeño y de allí ir sumando para lograr una primera página bien elaborada, desde los primeros años; y a la par, ir estimulando la autonomía y el aprovechamiento de talentos. No creo que los profesores conozcan de cerca los talentos de sus estudiantes pues no buscan estrategias para descubrirlos ni estimularlos, de manera infatigable.

    El movimiento estudiantil colombiano actual ha mostrado que los jóvenes son inteligentes, reflexionan, son aguerridos, se plantean acciones y las llevan a cabo introduciendo cambios en prácticas pasadas para lograr resultados diferentes. ¿No fueron acaso sus comunicados elaborados con ideas claras y redacción bien templada?

    Sé de muchos adolescentes que ganan los primeros puestos en concursos de poesía y cuento organizados por diferentes instituciones. Otro tanto tienen blogs en los que escriben textos que, aunque están por fuera de cánones establecidos, no dejan de ser interesantes y de buena calidad.

    Todos estamos en la misma barca: padres, maestros, directivos, estudiantes. ¿Hay unificación de criterios, trabajamos mancomunadamente para producir más apoyo que quejas?

    Quizás la cuestión radica en que vemos a los alumnos como estudiantes, no como aprendices. La diferencia es grande.

    Necesitamos entrenarnos todos en estrategias educativas y de acompañamiento académicos diferentes. ¿Las conocemos, hemos ensayado otras opciones?

    Creo que nos damos por vencidos demasiado rápido.


    anuar bolaños.

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  20. No soy Jimenez, tengo las mismas rabias o razones de Tobar y además le sumo a este comentario todo el Tamayo que pueda porque hay una discusión más alla de todo ésto: la educación (esta pagada o gratis, privada o pública, en fin como la conocemos) no le importa ahora a nadie. Si antes fue vehículo de movilidad social o es un mecanismo de angustia y agotamiento, casi una trampa obligante de seguir pagando un servicio hasta el fin de los días.
    Muchos vivimos durante mucho tiempo con el título profesional del PREGRADO, ahora (en la "sociedad del cono-sí-miento" se debe escalar otro nivel. Y eso responde por el eufemismo de DOCENTES DE CALIDAD (con maestría, con doctorado, con artículos refritos por toda parte)que en realidad sirven de poco. No es envidia ni nada por el estilo, tengo compañeros de 25 años menos que lo único que conocen de la vida es la versión académica (son ingenierios sin ingenio con muy buen nivel de inglés)incapaces de responder por sus padres, la mayoría de los cuales NUNCA fuero a universidad alguna y pese a ello nos sacaron adelante.
    No es cuestión de títulos (ahora los doctores no quieren sino "producir cono-sí-miento", tampoco de salarios de millonario (¿qué maestría tendrán los congresistas o los de comisionados de la CNTV?)....mes siguen preguntando, mi querida (en serio una carta muy bien hecha)Victoria si he escrito libros, si los voy a escribir...Ninguna entrevista pregunta por el perfil de Facebook, o el número de seguidores en Twiter. Al tiempo, como en su tiempo, muchos docentes de esos que supongo pertenecen a los veinticinco (no 25) que no lograron entusiasmarte solo conciben el estudio como significado del esfuerzo, del dolor, de la ojera o el trasnocho, por eso le dan "palo" a los estudiantes que consultan en Wikipedia (la versión en inglés es hecha por estudiantes de doctorado...pregúntenle al profesor Jorge Orlando Melo) porque su contenido no es verificable...Ja! ¿ahora si ven el enredo? Antes Espasa o Salvat eran las grandes wikis donde todos consultamos alguna cosa...¿Qué es lo que molesta tanto hoy?
    También soy docente y me dan unas ganas horribles de renunciar pero eso me lo evita la institución donde trabajo desde hace más de de doce años porque para el momento que escribo estas líneas mi contrato ya a finalizado. Si las cosas no cambian, vuelvo en Febrero.
    PD: También decidí ser docente para tratar de cambiar la dinámica que yo viví en el pregrado...qué iluso. Los estudiantes siempre (en su momento) seremos temerarios, como la ignorancia....
    Juan Luis Ángel

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  21. Al final el profesor que renuncia y dice que no pudo es el que peor queda, otorgarle culpas a externalidades hmmm....

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  22. Richard, es, sin duda, un tema interesante. También soy docente universitario: precisamente, en redacción. Las tres cartas me han gustado enormemente por lo oportuno del debate. Hay algo que quiero agregar a lo dicho: los cursos de redacción o de escritura no deben ser superiores a los 25 estudiantes, pues implica, para un profesor responsable y ético, una carga excesiva, ya que tiene el deber de corregir y señalar errores a, por lo menos, dos cuartillas por estudiantes a la semana.

    Lo anterior, porque siempre he sostenido que la única forma de aprender a escribir es leyendo y escribiendo. Claro, se entiende que leyendo buenos textos y tratando de producir buenos textos. Aquí viene, entonces, lo de la administración de la educación: a las universidades privadas no les conviene abrir cursos de menos de 30 estudiantes por razones estrictamente monetarias. Creo que Papá Estado debe meter la mano a este asunto.

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  23. Más allá de discutir si Camilo tiene o no razón, si la respuesta de Victoria es válida, si Ricardo da buenos argumentos para mostrarle a Victoria algunos equívocos que tuvo en su carta, etc., pienso que lo importante es asumir cada uno su responsabilidad, tanto el maestro, como el estudiante, y entender que no puedes culpar a los estudiantes por tu renuncia, y tampoco a los maestros por lo poco que has aprendido. Si alguien quiere aprender, lo hace independientemente de que tenga un buen maestro o no, de que la universidad sea buena o malo, y si un maestro quiere enseñar y le gusta lo que hace, da lo mejor de sí, aún cuando sus estudiantes sea perezosos o "mediocres" (palabra que tanto han usado en estas cartas y la cual creo que es un poco irrespetuosa). Pienso que el error de Camilo está en culpar a sus estudiantes por su renuncia, como dije anteriormente, no puedes culpar a nadie por tus decisiones, es inmaduro hacerlo, ya que esto demuestra el hecho de no querer asumir tus responsabilidades y las ganas por querer encontrar algún culpable a ciertas situaciones que se presentan. Así mismo, el decir que no sé lo suficiente como estudiante, porque no tengo o no tuve buenos profesores, es el camino más fácil para justificar mi pereza o mi desinterés por el estudio. En definitiva, creo que en lugar de estar buscando culpables, de decidir si los profesores son malos o no, si los estudiantes de ahora no se esfuerzan, no proponen y no lograr escribir correctamente, cada uno debería sentarse un poco a ver qué está haciendo mal, por qué no está teniendo los resultados que espera (como estudiante y como maestro) y tener la capacidad de entender que la culpa, en casos como estos, y muchos otros más, es irrelevante, pues lo importante es qué y cómo hacemos cada uno de nosotros nuestra labor.

    Por otro lado, Ricardo tiene toda la razón "Para un editor, saber leer y escribir no es una opción, es una obligación, un principio de funcionamiento, una necesidad fundamental"

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  24. soy docente y por ello seré decente, digo: objetivo (en la medida de las posibilidades).
    La respuesta es buena para un estudiante de 20 años; intenta manejar la misma "carga de profundidad" de la que se queja, pero, por supuesto, no puede. Confundir el realce que se hace de las condiciones de los estudiantes no debe, y no puede, ser interpretado como una descalificación de la referencia. es, y que no se dude, un parámetro de comparación que sí enfatiza en el desaprovechamiento de las posibilidades.
    La referencia a la calidad de los profesores no tiene en mi el efecto pretendido, solo ahonda la desazón frente a la calidad de profesionales que está formándose.
    Y de culpables ¿qué? No caeré en la trampa de tomar partido. Si no lo hago y leo loas dos cartas llegaré a la misma conclusión del anarquista francés que entró a un bar de París en el que estaban reunidos muchos jueces y abogados, se subió a una mesa y gritó ¡todos somos culpables! y arrojó contra el piso una granada.
    No me gusta ese panorama, prefiero pensar que lo estamos intentando, que siempre se podrá mejorar y que, más que mutuas recriminaciones, se necesitan compromisos para transformar realidades.

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